jueves, 12 de enero de 2012

una vez más beirut













cada uno encuentra sonidos con los cuales se identifica, sonidos y música que componen una especie de banda sonora, personal, a la que añadimos nuestra particular relación de experiencias, algo que en la mayoría de las ocasiones no sé muy bien de donde procede o nace, una misteriosa evocación que me atrapa como si fuera capaz de recordar mi primer grito al nacer, el ruido de las olas con los ojos cerrados y la arena en los labios, el latido del corazón de mi madre cuando mecía mi sueño, conversaciones inquietantes que no entendía ni me pertenecen, incluso el silencio lleno de sonidos, en el desierto, en algún lugar de almería.

desde que conocí beirut, el grupo que lidera ese genio con cara de niño, no he dejado de preguntarme que tienen que ver mis recuerdos de infancia en barcelona, con el desierto de méxico, al que regreso año tras año, y esta música que siento como si fuera parte de mi propia geografía.

utilicé beirut en el documental sobre los poetas de la frontera, "elephant gun" y "the concubine" y ahora no hay forma de sacarlas de mi cabeza, como si fuera ese compás el que mide días y amores, recuerdos y fe, hambre y coraje, el mismo que parece doblar las esquinas que nos propone el azar, brindar por lo desconocido y seguir caminando, incluso ahora, cuando los elefantes huyen con nuestros sueños 


p.d.: encontré en youtube estas dos versiones en directo de "elephant gun", véase la diferencia entre el publico polaco y el mexicano, y por si fuera poco ese día yo estaba allí